25 Oct
2010
¿Cuantas veces sientes la palmadita en la espalda? ¿La expresión eres un "crack"? o ¿De mayor quiero ser como tu?...Es OK, es de agradecer esas palabras y los ánimos, porque siempre se dice desde el aprecio, respeto y admiración - quiero pensar - Ahora, piensa 2 veces...No merezco esa palmadita, ni soy ningún "crack-astro-genio-maquina", tampoco que nadie quiera ser de mayor como yo.
Algo muy curioso y que sucede muy a menudo, es que solemos tender a ver el lado exitoso, fácil, reluciente y envidiable de las personas. Quizás es culpa de esta sociedad predeterminada dejarte pensar eso, pero...¿Te has preguntado alguna vez que hay detrás de todas esas "virtudes"? ¿Si mi historia se forjó en momentos difíciles y no en la perfección? ¿Si todo empezó en un barrio y no en una lujosa urbanización? ¿En una factoría y no en una prestigiosa universidad? ¿en la humildad y no entre flashes y favores? ¿en dejarlo todo por una oportunidad remota? ¿En utilizar el dolor como motivación? ¿En la distancia y no en la cercanía? ¿En aprovechar cada oportunidad como si fuera única y no en tener suerte? ¿trabajar y aprender duro para seguir avanzando? o quizás pienses que cada paso que di fue un acierto, un éxito total. Quizás no viste que el miedo era mi oportunidad.
Quizás te han permitido creer que llegar a ser quien tu quieres ser, es algo a lo que llegas con los años, dinero, reconocimiento, una gran casa, un coche de lujo o un gran trabajo, y no algo en lo que trabajas cada día de tu vida estando dispuesto a arriesgar todo para que algo suceda.
Quizás piensas que soy un "crack", pero no lo soy...pero quizás, sea tu excusa...
(Si, este era Isra de pequeño)